Define perfiles claros antes de buscar candidatos. Esto evita pérdida de tiempo y filtraciones equivocadas.
Publica las vacantes donde realmente está tu público objetivo. Puede ser en redes, bolsas de empleo o gremios específicos.
Aplica pruebas técnicas y blandas. No solo importa el conocimiento, sino la actitud.
Usa entrevistas estructuradas. Reducen sesgos y ayudan a comparar candidatos.
Lleva métricas de reclutamiento. Tiempo de contratación, canales más efectivos, rotación inicial, etc.
Mantén informado al candidato durante el proceso. La comunicación mejora la experiencia.
Ten un banco activo de hojas de vida. Así aceleras futuras contrataciones.
